El pueblo de La Rioja con dos monasterios Patrimonio de la Humanidad

20 Minutos   26/01/2023 06:19

Un pueblo riojano de apenas 200 habitantes pero con un inmenso valor patrimonial. Hablamos de San Millán de la Cogolla, una pequeña localidad al pie de la sierra de la Demanda que acoge nada más y nada menos que dos joyas arquitectónicas que forman parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: los monasterios de Suso y Yuso. La villa tiene su origen en la comunidad formada por un santo eremita, llamado Millán, que vivió 101 años (entre el 473 y el 574) dentro de una cueva en la sierra.

El Monasterio de Suso se levantó entre los siglos VI y XI, y se convirtió en un importante centro de poder político y cultural durante la Edad Media. En su estructura podemos admirar importantes vestigios de los diversos momentos históricos por los que ha pasado, como las cuevas rupestres donde vivían los eremitas, el cenobio visigótico y las ampliaciones mozárabe y románica.

Monasterio de Suso.

Accederemos al interior a través del portaello. Allí se encuentran las tumbas de los infantes de Lara y de su tutor Nuño. Después, por el arco mozárabe con capiteles de alabastro, entraremos en el monasterio mozárabe, que cuenta con tres grandes arcos de herradura y los restos de la primitiva construcción visigótica.

Monasterio de Yuso

El rey García Sánchez III de Pamplona ordenó el traslado de los restos de San Millán desde el Monasterio de Suso hasta el de Santa María La Real de Nájera. Pero durante el camino, los bueyes que tiraba de la carreta se detuvieron y se negaron a continuar. Tal y como cuenta esta leyenda, fue en ese lugar donde se construyó el Monasterio de Yuso y donde se trasladarían finalmente los restos del eremita.

El actual edificio del monasterio se levantó entre los siglos XVI y XVIII, por parte de los abades benedictinos. En su estructura, destaca el claustro bajo y sus bóvedas góticas, así como la sacristía, una de las más bonitas de toda España. Por otro lado, la iglesia del monasterio data del 1504 y cuenta con un grandioso retablo que representa a San Millán a caballo en la batalla de Hacinas. Además, el archivo y la biblioteca monasterial están considerados por los investigadores como unos de los mejores del país.